miércoles 24 de diciembre de 2008

Una canasta precoz

Pablo Laviña, del CAI DA, se ha convertido en el jugador más joven en debutar en la elite nacional del baloncesto en silla de ruedas

A Pablo Laviña Biel, el deporte le ha cambiado la vida. "¡Quién me iba a decir que con 14 años debutaría en la máxima categoría!", afirma, sorprendido, el joven. Primero se lanzó a la piscina, aunque ha sido con la pelota naranja con la que se ha destapado como un consumado campeón. El CAI Deporte Adaptado le abrió las puertas de su Escuela de baloncesto hace tres años, y su progresión ha sido tal que el técnico Fernando Vila no dudó en sacarlo a la cancha del José Garcés en el choque ante el todopoderoso ONCE Andalucía. Su estreno fue el soñado: el chaval logró una canasta y provocó una lluvia de aplausos de la emocionada hinchada del conjunto zaragozano, que sufre esta temporada en la División de Honor del baloncesto en silla de ruedas. "Me costó los pasteles y el champán. Ojalá tenga que pagar más", recuerda Elena, su madre.

Pablo es el pequeño de tres hermanos. Nació con una luxación de las rodillas, que le impide apoyar los talones en el suelo. Pero esta discapacidad nunca ha sido un obstáculo para el inquieto adolescente. "No hay que desanimarse nunca. Hay una gran variedad de deportes que se pueden hacer aunque tengas diferentes problemas físicos o psíquicos. Las satisfacciones son muchas. Es muy gratificante el poder practicar una especialidad y recibir los aplausos del público", relata el zaragozano, tan aplicado en la pista como en los estudios de 2º de ESO en el IES Tiempos Modernos del Actur.

La natación le abrió a Pablo Laviña las puertas de las dos últimas ediciones de los Campeonatos de España, pero el chaval descubrió que tenía "más cualidades" bajo el aro -"creo que soy efectivo cuando hay que ir a taponar y en el ataque"-destaca-. No le ha importando sacrificarse todas las tardes de la semana para acudir a los entrenamientos con sus compañeros del CAI DA porque, al final, sabía que encontraría una recompensa a su entrega. Ésta llegó el pasado 13, en el duelo que enfrentó al conjunto aragonés y el ONCE. "Faltaban cinco minutos para el final y el entrenador me dijo saltaba a la cancha. Me quedé sorprendido", rememora el deportista. "Los dos primeros minutos estuve nervioso, pero poco a poco cogí confianza", completa el debutante más joven de la categoría. Luego llegó el momento mágico: "Cuando metí la canasta fue muy bonito. Me acordé de las horas de entreno, de lo duro que ha sido no poder disfrutar de los amigos... Pero el premio es tremendo", resalta Pablo, el penúltimo producto de la cantera del CAI Deporte Adaptado. En la grada, su familia asistía "encantada" al estreno. "Todos los jóvenes discapacitados tienen una oportunidad de poder hacer deporte, solo le tienen que poner ganas. El deporte les cambia la vida, les llena de entusiasmo y ganas de vivir", realza su padre, Manuel.

La juventud avala al ambicioso Pablo, que ya mira el futuro. "Me veo en unos Juegos Paralímpicos, con la selección de baloncesto", contesta rotundo el precoz jugador, que espera seguir la estela de otros ilustres del CAI DA que brillaron en esta competición, como su preparador, Fernando Vila.

publicado en www.heraldo.es (24/12/08)

Baloncesto en Silla de Ruedas

Loading...

CIDA´07

Loading...

Esquí Adaptado

Loading...

Fútbol-5

Loading...

Vela Adaptada

Loading...